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31 de agosto de 2001

"Estamos haciendo historia"
Delegación del CMI en la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas contra el Racismo,
la Discriminación Racial, la Xenofobia y Formas Conexas de Intolerancia


Véase Comunicado de prensa del CMI,PR-01-29, 27 de agosto de 2001

"La diversidad de los temas y la intensidad de los debates sobre racismo constituyen un claro desafío para las iglesias de todo el mundo. Aunque somos conscientes de que el racismo es un pecado, me pregunto si se da la debida prioridad a nuestra lucha contra el racismo."

Con estas contundentes palabras se expresó el obispo Mvumelwano Dandala, jefe de la delegación del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) que participa en la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas contra el Racismo la Discriminación Racial, la Xenofobia y Formas Conexas de Intolerancia, que tiene lugar en Durban (Sudáfrica).

Como preparación a la Conferencia Gubernamental, más de 7.000 representantes de cientos de organizaciones no gubernamentales participaron en un Foro de ONG del 28 al 31 de agosto. Entre ellos había los 35 miembros de la delegación ecuménica, provenientes de las iglesias miembros del CMI. También estuvieron presentes delegaciones de iglesias individuales y de comunidades religiosas.

Algunos de los temas que estuvieron en el centro del Foro de ONG han sido objeto de especial atención en el trabajo del CMI, en particular la situación de los palestinos, los dalit, los pueblos indígenas, las mujeres y los descendientes de africanos. En el Foro se presentaron asimismo peticiones para que se reconocieran como crímenes de lesa humanidad la esclavitud y la colonización. En el documento que se ha de presentar a la Conferencia, la delegación ecuménica destaca que "la impunidad para los responsables de crímenes masivos, incluida la esclavitud, la colonización, el apartheid, el genocidio y trabajo forzado [...] debe ser derogada del derecho nacional e internacional".

La delegación del CMI contribuyó a los debates sobre varios temas. En una pormenorizada declaración sobre la cuestión palestina, la delegación pone de relieve la necesidad de continuar apoyando los esfuerzos en favor de una paz negociada en Oriente Medio. La delegación, que incluía tres integrantes palestinos, se remitió a la declaración del Comité Central del CMI durante su reunión de febrero de 2001, en la que se condena "la práctica de discriminación, humillación rutinaria, segregación y exclusión que restringe la libertad de movimientos de los palestinos" (...) "e impone la "cantonización" de la tierra, fragmentando la tierra palestina".

La violación de los derechos fundamentales de los dalit en la India fue otro asunto controvertido. El Gobierno de la India impidió sistemáticamente que se abordara la cuestión. El reverendo Y. Moses, miembro de la delegación e integrante de la Oficina de Asuntos Dalit del Consejo Nacional de Iglesias de la India dijo que "el Foro ha dejado claro que el orden del día de la Conferencia Gubernamental debe incluir la discriminación por motivos de casta y que los gobiernos deben aplicar los debidos mecanismos para hacerle frente".

El CMI también auspició la realización de varios talleres: "Racismo, género y religión" (juntamente con la ACJ- Mundial); "Las iglesias sudafricanas en el período después del apartheid" (juntamente con el Consejo de Iglesias de Sudáfrica); y "Las repercusiones de la globalización para las personas de color y el papel de la religión". Una serie de proyectos de escucha fueron coauspiciados con el American Friends Service Committee. El Diakonia Council of Churches (Consejo de Iglesias Diakonia), con sede en Durban, organizó un servicio religioso y una marcha a la luz de las velas hasta el Ayuntamiento.

Marilia Schüller, miembro del personal del CMI, expresó su decepción por "lo poco que se pudo oír la voz de las iglesias". Ella lo atribuye al hecho de que "nuestras iglesias tendrían y podrían haber hecho mucho más". En algunos de los debates de mesa redonda, representantes de las ONG recordaron el papel histórico desempeñado por las iglesias en relación con la opresión racial. Y en un debate sobre la grave situación de los pueblos indígenas, algunos delegados propusieron que, además de pedir perdón por escrito, las iglesias tendrían que estudiar la posibilidad de pagar indemnizaciones materiales.

El obispo Dandala dijo que "tras tantos años de lucha contra el apartheid en Sudáfrica, nos ha conmovido mucho que se haya escogido a nuestro país para examinar el problema del racismo en el mundo. Sin embargo, nos damos cuenta que a las iglesias les ha faltado determinación para hacer frente a este problema".

Por lo que respecta a la participación de los pueblos indígenas, el encargado del Programa de los Pueblos Indígenas del CMI, obispo Eugenio Poma, de Bolivia, destacó que "la confusión y la desorientación que tuvo como resultado la mala organización del Foro de ONG hicieron que disminuyeran las expectativas de los delegados indígenas, así como sus esperanzas de poder contribuir a la Conferencia. Sin embargo, a pesar de esa situación, pudieron hacer aportes a los debates sobre temas como la expropiación de la tierra, la libre determinación y el genocidio del idioma".

"A pesar de que no es mucho lo que esperamos del Foro, continuaremos luchando pacientemente hasta que podamos colmar las aspiraciones que hemos traído a esta Conferencia", concluyó Poma. Y expresó su aprobación respecto a lo que expresó el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, en su alocución ante el Foro, diciendo que los logros dependerían no tanto de los avances que se obtengan durante la propia Conferencia sino de lo que los delegados puedan lograr en el futuro.

Otra integrante de la delegación ecuménica, la doctora Sirirat Pusurinkham, de la Iglesia Presbiteriana de Tailandia, habló con firmeza en el taller sobre Género, Religión y Racismo para denunciar el tráfico y la prostitución de mujeres y niños, y preguntó a las iglesias, a la sociedad civil y a la comunidad internacional qué estaban haciendo para poner freno a ese mal. "¡Son niños los que están sufriendo! ¡Niños que pueden tener apenas nueve años y que son víctimas del tráfico!". En el taller se dijo que los gobiernos no quieren terminar con el tráfico y la prostitución para no afectar la industria del turismo. En muchos casos, las víctimas del tráfico son mujeres de color.

Obstáculos
A último momento, Canadá decidió enviar una delegación de menor rango a la Conferencia Gubernamental, lo que le valió las acusaciones de que seguía las huellas de su vecino, los Estados Unidos, representado por una delegación de bajo nivel. Lyn Headley-Moore, integrante de la delegación del CMI y miembro de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos de América, dijo que estaba "realmente decepcionada e irritada" con su Gobierno. "Como superpotencia, tiene una responsabilidad aún mayor que cualquier otro Estado de estar aquí. Dada la historia de mi país, hubiera sido muy importante que estuviera aquí", explicó.

A pesar de haberse comprometido inicialmente a colaborar, el Gobierno británico excluyó a las ONG de su país de la delegación oficial. La Comisión de Iglesias por la Justicia Racial y otras organizaciones antirracistas del Reino Unido denunciaron que lo que se quería hacer era silenciar voces que podrían poner en una situación difícil al Gobierno británico de cara al Gobierno estadounidense.

Signos de Esperanza
Aún quedan razones para tener optimismo. En su discurso ante el Foro de ONG, el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, observó que, en medio de la diversidad, las ONG "han descubierto que tienen más en común de lo que creían".

Por su parte, Marilia Schüller puso de relieve que "los participantes en esta Conferencia estamos haciendo historia. Es la primera vez que representantes de tantos grupos oprimidos se reúnen con la intención de construir una coalición contra el racismo. Lamentablemente, esta posibilidad ha sido obstaculizada por la falta de espacio y tiempo para dialogar sobre los distintos problemas".

Sin embargo, los dalit de la India han comprobado la solidaridad de palestinos, y éstos de las personas de origen africano, y las mujeres de todos los orígenes han hecho causa común al descubrir el modo en que el racismo está relacionado con la discriminación de que ellas son víctimas.

El mayor obstáculo de todos es la dificultad que encontrarán las ONG para hacer oír sus voces en la Conferencia Gubernamental. Causó gran decepción y rabia el hecho de que, a pesar del llamamiento de las Naciones Unidas en favor de la participación de las ONG, sólo 750 representantes podrán asistir a la reunión de los gobiernos. La conclusión de Marilia Schüller es que "los gobiernos no quieren hacer frente a los problemas que las ONG están poniendo sobre el tapete".

Fotos de la Conferencia

Alocución pronunciada por su Santidad Aram I, Catolicós de Cilicia, Moderador del Comité Central del CMI, ante la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y Formas Conexas de Intolerancia (el texto sólo existe en inglés)


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