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La Iglesia Católica Romana se mantuvo distanciada del Movimiento Ecuménico en sus primeras etapas. En 1928, una encíclica del papa sugería que la unidad de la iglesia sólo es posible si todos los cristianos retornan a la Iglesia Católica Romana. Diez católicos fueron invitados como observadores a la Primera Asamblea en Amsterdam, en 1948, pero el Vaticano no les permitió asistir.
No hay ecumenismo
Muchas organizaciones ecuménicas nacionales y regionales incluyen hoy a la Iglesia Católica entre sus miembros; y muchas iglesias miembros del CMI han participado en diálogos teológicos oficiales con la Iglesia Católica.
Tras detenida reflexión, a principios de los años setenta la Iglesia Católica Romana decidió no adherirse al Consejo Mundial de Iglesias, pero sigue habiendo una colaboración constante entre ambas instituciones en muchos terrenos, en particular, en la Comisión de Fe y Constitución.
Las visitas oficiales de los papas -- Pablo VI en 1969, Juan Pablo II en 1984 -- a las oficinas del CMI en Ginebra han puesto de manifiesto tanto las promesas como las dificultades de las relaciones entre el Consejo y la Iglesia Católica Romana.
Según el Decreto sobre el Ecumenismo, la superación de los obstáculos para alcanzar la unidad de la iglesia requiere algo más que estudios teológicos y negociaciones entre los dirigentes eclesiásticos:
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![]() De izquierda a derecha y de arriba a abajo, las imágenes son: 1 & 2: Ginebra, 1984: el papa Juan Pablo II visita el Consejo Mundial de Iglesias (Fotos: Peter Williams/CMI) 3: Bagdad, Iraq, 1988: soldados iraquíes ante un retrato de su líder, el Ayatollah Khomeni (Foto: Charles Platiau/Reuter). |