![]() De izquierda a derecha y de arriba a abajo, las imágenes son: 1: Nicaragua, 1986: manifestación de las madres de los mártires (Foto: Peter Williams/CMI) 2: Chile, 1983: Pinochet en su lucha por mantenerse en el poder (Foto: Juan Manuel Donoso/Camera Press/Londres) 3: Mozambique, 1993: Culto metodista, provincia de Ihambane (Foto: Peter Williams/CMI) 4: República Dominicana: casa de un inmigrante (Foto: André Jacques/CMI). |
A finales de los años setenta, en el Consejo Mundial de Iglesias había una conciencia cada vez más clara de que, a pesar de las energías volcadas en los proyectos de desarrollo, y a pesar de las posibilidades que ofrecían la ciencia y la tecnología, el número de pobres en el mundo era cada día mayor.
El anuncio del
Mediante los programas de Misión Urbana y Rural, el CMI prestó ayuda financiera y otro tipo de apoyo a grupos comunitarios relacionados con las iglesias, ayudando a los pobres a organizarse.
La Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización, reunida en Melbourne en 1980, consideró que los pobres debían ser los beneficiarios de la labor misionera contemporánea. Los participantes destacaron el vínculo que Jesús estableció en su propio ministerio entre el advenimiento del Reino de Dios y la proclamación de la Buena Nueva a los pobres.
El mensaje de Melbourne desentrañaba las implicaciones del tema de la Conferencia, «Venga a nosotros tu Reino»:
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