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Mensajeros de paz Culto con el que se inaugurará el ![]() 4 de febrero de 2001 |
Introducción
El Consejo Mundial de Iglesias ha hecho un llamamiento a celebrar un Decenio para Superar la Violencia, de 2001 a 2010, junto con la UNESCO, que proclamó los años 2001 a 2010 "Decenio Internacional de una cultura de paz y noviolencia para los niños del mundo". En el Decenio se exhorta a todos
El texto en negrilla e itálica es para la congregación, y el texto en tipos ordinarios para el lector o guía.
Salutación
Hermanos y hermanas en Cristo:
La violencia ocurre en muchas formas y son también diversas las víctimas y los victimarios. En la propuesta del CMI para este culto, ocupan un lugar central los niños y su sufrimiento a causa de la violencia espiritual y estructural, directa e indirecta.
Quienes son vulnerables, pequeños y carecen de apoyos o de voz propia, no cuentan en la sociedad de los fuertes, ensalzada por la economía mundial. Sin embargo, Jesús ha hablado contra esta lógica. Durante este servicio de culto, nombraremos a niños que sufren y les daremos un rostro. Todos los cristianos, y la sociedad en general, deben recordar los nombres de quienes padecen injusticias. Escucharemos el Lamentoo de las víctimas, tomaremos conciencia de nuestra propia participación en la violencia, y enfrentaremos la negación de una vida plena de que son víctimas nuestros semejantes. Luego avanzaremos hacia el perdón liberador de nuestra complicidad con la violencia. Se nos alentará a ser mensajeros de paz y a marcar pautas de vida para superar la violencia en una cadena de luz.
Preludio (elegía tocada con un instrumento como el saxofón)
Bendito sea nuestro Dios ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
Elegía
Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo: es Raquel que llora por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron (Jeremías 31:15).
Elegía musical
Yo grito: "Agravio", pero no se me oye; doy voces, pero no se me hace justicia (Job 19:7).
Elegía musical
Acuérdate de esto: que el enemigo ha afrentado a Jehová y un pueblo insensato ha blasfemado contra tu nombre. ¡No entregues a las fieras el alma de tu tórtola! ¡No olvides para siempre la vida de tus pobres!. ¡Mira al pacto, porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de habitaciones de violencia! No vuelva avergonzado el abatido; ¡el afligido y el menesteroso alabarán tu nombre! ¡Levántate, Dios! ¡Aboga tu causa! ¡Acuérdate de cómo el insensato te insulta cada día! (Salmo 74:18-22).
Elegía musical
Acuérdate de esto, Señor.
No vuelva avergonzado el abatido.
Levántate, Dios.
Procesión con cruz y velas.
Se vuelve a tocar la elegía musical. Durante la elegía, se traen al frente una cruz y una vela por cada uno de los niños que serán nombrados en el servicio. En Berlín, se dirán los nombres de niños que han muerto a causa de la violencia, en una vigilia que se celebrará la noche anterior. Algunos de esos nombres también se mencionarán en este servicio. Se dirá el nombre, el país y la causa de la muerte, tras lo cual la congregación responderá. Es importante que se represente toda la variedad de formas en que la violencia golpea a los niños.
La congregación responde:
Himno "Out of the depths" Adaptación de Martín Lutero del Salmo 130
(Durante este cántico se traerá una Biblia así como el ícono de San Esteban.)
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles Hechos 7:54; 8:1
Al oír este reproche se enfurecieron; rechinaban los dientes contra Esteban. Él, lleno del Espírito Santo, fijó sus ojos en el cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús a su derecha y declaró: "Veo los cielos abiertos y al Hijo de Hombre a la derecha de Dios". Ellos gritando fuertemente, se taparon los oídos y todos juntos se lanzaron contra él; lo sacaron fuera de la ciudad para apedrearlo, y los testigos dejaron sus ropas a los pies de un joven llamado Saulo. Mientras lo apedreaban, Esteban oraba así: "Señor Jesús, recibe mi espíritu." Después se arrodilló y dijo en alta voz: "Señor, no les tomes en cuenta este pecado." Y diciendo esto murió. Saulo aprobaba entonces aquella muerte.
Invitación a la confesión
(Tres personas hacen una confesión de su participación en la violencia. Después de cada breve confesión, pueden llevar hasta la cruz un objeto, que simbolice la violencia que han confesado).
Hermanos y hermanas en Cristo: no venceremos la violencia hasta que no reconozcamos la violencia que está en nosotros. Pocos de nosotros están libres de su imperio. Hagamos un momento de silencio para poner nombre a esa violencia.
Cántico "A ti Señor te pedimos" (Chile), u otro cántico de confesión
Dos iglesias, una en Coventry (Inglaterra) y la Gedächtniskirche en Berlín, fueron bombardeadas durante la Segunda Guerra Mundial. En un notable gesto de reconciliación, el pueblo de Alemania ayudó a reconstruir la Catedral de Coventry, y hasta hoy, todos los viernes a mediodía se eleva una plegaria en ambos templos. La respuesta es una oración de Jesús, Padre perdona. Responderemos con esta oración en diferentes lenguas.
El odio que divide a las naciones, a los grupos étnicos y a las clases,
Los deseos ambiciosos de pueblos y naciones de poseer lo que no les pertenece,
La codicia que explota el trabajo de las manos humanas y aniquila la Tierra,
Nuestra envidia del bienestar y la felicidad de los demás,
Nuestra indiferencia ante la aflicción de los encarcelados, los sin techo y los refugiados,
La lujuria que deshonra los cuerpos de los hombres, las mujeres y los niños,
El orgullo que nos lleva a confiar en nosotros mismos y no en Dios,
Sean bondadosos unos con otros, compasivos, y sepan perdonarse mutuamente, como Dios nos ha perdonado en Cristo.
Declaración de perdón
Himno "Give us peace" (India), o "Donna Nobis Pacem"
Mateo 5:43-48
Se dijo, asimismo: Ama a tu prójimo y guarda rencor a tu enemigo." Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores. Así serán hijos de su Padre que está en los cielos. El hace brillar el sol sobre malos y buenos, y caer la lluvia sobre justos y pecadores. Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué premio merecen?, no obran así también los pecadores? ¿Qué hay de nuevo si saludan a sus amigos?, ¿no lo hacen también los que no conocen a Dios? Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto su Padre que está en el cielo.
En muchas congregaciones habrá una homilía en este punto.
Oraciones por los enemigos (de la tradición ortodoxa oriental)
Oh, Cristo, nuestro Dios, que oraste por quienes te crucificaron, y nos pediste, a nosotros, tus siervos, que orásemos por nuestros enemigos: perdona a quienes nos odian y nos oprimen, y por medio de tu gracia y tu amor por la humanidad, cambia sus vidas para que, dejando de hacer el mal, amen a su prójimo y tengan una vida plena de bondad. Que ninguno de ellos perezca por nuestra causa, sino que ellos y nosotros, juntos, seamos salvos por la penitencia. Te rogamos, Señor, escúchanos y ten piedad.
Kirie eleison (Ucrania)
Ayúdanos, oh Señor, a cumplir, tanto cuanto seamos capaces, tu mandamiento de amar a nuestros enemigos y de hacer el bien a quienes nos odian. Te imploramos y rogamos: Tú, el Misericordioso, transforma las astucias de nuestros enemigos en actos de amor y reconciliación, y haz que sus pensamientos se vuelvan hacia ti y tu Santa Iglesia para que no perezcan obrando el mal. Te rogamos, Señor nuestro misericordioso, escúchanos y ten piedad.
Kirie eleison
Como Esteban, tu primer mártir, oró a ti, oh Señor, por quienes lo mataban, también nosotros acudimos a ti en oración y junto con él te imploramos: oh Señor, Dios de salvación y misericordia, no cuentes los pecados de nuestros enemigos que nos odian y nos oprimen, sino en tu misericordia perdónalos, ten piedad de ellos, pon en ellos el anhelo de arrepentimiento y cambia sus vidas para que ninguno perezca por causa nuestra, sino que todos sean salvos por tu gracia. Te rogamos también que tengas piedad de nosotros; con tu mano poderosa protégenos y líbranos de su opresión y su maldad, te rogamos, Señor todopoderoso, escúchanos y ten piedad.
Kirie eleison
Señor, nuestro Dios, compasivo y misericordioso, mira nuestros corazones faltos de amor y unidad, y cercados por las espinas del odio y de otros pecados. Que una gota de la gracia de tu Santo Espíritu se derrame sobre nosotros para que todos podamos dar abundantes frutos de buenas obras y vivir en amor y unidad unos con otros. Por la gracia de tu Santo Espíritu, funde el odio que nos habita y calienta nuestros corazones y nuestras almas con la llama de tu amor y del amor mutuo, humildemente te imploramos, escúchanos, oh Señor, fuente de toda bondad, escúchanos y ten piedad.
Kirie eleison
La Oración del Señor
Cántico "O healing river"
La visión de la paz
Al unísono con las experiencias de las víctimas de la violencia,
La cruz de Cristo es el refugio de todos los afligidos y atribulados,
La cruz es el lazarillo de los ciegos.
La cruz es la fuerza de los débiles.
La cruz es el agua de las semillas.
La cruz es la fuente de los sedientos.
La cruz es la curación de los quebrantados.
(Se puede invitar a algunas personas a que presenten sus afirmaciones y esperanzas para forjar una cultura de paz.)
Himno "Soki toko", Congo
Amigos de Cristo, están invitados a expresar su propio compromiso con la reconciliación. ¿Cuáles son los próximos pasos que Dios los llama a dar para hacer realidad la paz? Mientras cantamos, pueden acercarse y congregarse en torno a la cruz o al ícono de San Esteban para expresar su compromiso, ya sea en silencio o en voz alta. Según su tradición, quienes lo deseen tocarán la cruz o venerarán el ícono de San Esteban. Recibirán entonces una cruz liberiana, una bala que ha sido transformada en cruz, un vehículo de violencia convertido en signo de salvación. Que esa cruz viaje con ustedes como recuerdo de lo que Dios pretende de cada uno durante este Decenio.
Escuchemos al Apóstol Pablo: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas" (2 Co 5:17). Dios nos ha confiado el mensaje de reconciliación.
(En otras iglesias se invitará a los fieles a llevar una vela y poner juntas todas las velas formando una cruz.)
Himno "Jesus Christ is Waiting"
Bendición.11:31 AM 10/01/2001
Muchas iglesias, grupos y congregaciones han decidido participar en el Decenio, que se inaugurará el domingo 4 de febrero de 2001 en Berlín, con la celebración del culto ecuménico siguiente, en el marco de la reunión del Comité Central del CMI. Se invita a las iglesias y las congregaciones a que adapten el servicio de culto a sus necesidades y posibilidades.
Nos hemos reunido hoy para hacer una pausa en nuestras actividades y ponernos en sintonía con el movimiento ecuménico mundial. En toda la Tierra es cada vez mayor la preocupación por el incremento de la violencia entre las personas, los pueblos y las religiones. Cada día nos acosan las noticias acerca de guerras y violencia contra las mujeres, los niños y los extranjeros. La brutalidad constante que vemos a diario en vídeos, películas y en la televisión nos insensibiliza. Nos conmueve lo que ocurre en nuestro entorno, en nuestro barrio y en nuestra región. El Consejo Mundial de Iglesias nos llama a celebrar un Decenio para Superar la Violencia, a partir de este año. Con este servicio de culto comenzamos a participar en él. Estamos invitados a forjar una nueva cultura de paz.
Amén
Acuérdate de esto, Señor.
No vuelva avergonzado el abatido.
Levántate, Dios.
En tu misericordia, recuérdalos, oh Dios.
Saulo, más tarde el Apóstol San Pablo, estaba entre aquellos que ejecutaron a Esteban, el primer mártir cristiano. Saulo estaba convencido de que hacía algo bueno y santo mientras observaba la ejecución. Los cristianos tenemos una penosa historia de participación en la violencia o de apoyo pasivo a la violencia por motivos que consideramos loables. Las víctimas y los oprimidos pueden, a su vez, volverse opresores. A veces recurrimos a la agresión, la violencia y la intolerancia. A veces somos nosotros quienes causamos dolor a los demás. A veces miramos y aprobamos.
Vater, vergib
Father, forgive
Père pardonne
Padre, pardónalos
Aberdgi yongserhasoser (coreano)
Baba dariji (yoruba)
Pater, afes (griego)
Escuchemos la buena nueva.
Cristo es nuestra paz.
Ha unido a quienes estaban separados.
Ha derribado la pared de las enemistades.
Con su muerte nos ha reconciliado con Dios en un solo un cuerpo.
Él ha anunciado la paz a quienes estaban lejos
y a quienes estaban cerca. (Ef 2:14-17)
¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero
que anuncia la paz,
que trae buenas nuevas,
que anuncia la salvación,
que dice a Sión: "Tu Dios reina"! (Is 2:7)
Amén
con el camino de Jesucristo
y con el testimonio de nuestros Padres y Madres en la fe,
nos reunimos hoy,
reconciliados unos con otros
y animados mutuamente por la cruz de Cristo.
Junto con la comunidad ecuménica de iglesias,
nos comprometemos a trabajar por una cultura de noviolencia
y a desterrar la violencia que existe en nuestras vidas.
Juntos avanzamos guiados por la visión de la Iglesia una,
del pueblo de Dios en marcha,
desafiando todas las separaciones de raza, género, edad o cultura
y luchando por la justicia, la paz y la integridad de la creación.
Demasiados niños han sufrido violencia.
Anhelamos el día en que la profecía de Miqueas se haga realidad, cuando "convertirán sus espadas en azadones, y sus lanzas en hoces. Ninguna nación alzará la espada contra otra nación, ni se preparará más para la guerra".
la fuente de la reconciliación
y el lugar en el que nos congregamos en paz.
El poder de la cruz pondrá límites a la violencia y la transformará.
En unos instantes, nos uniremos en una antigua oración de la tradición ortodoxa etíope.
Al sumar nuestra voz a las voces de todos los cristianos
de todos los tiempos y lugares en el movimiento ecuménico mundial,
nos disponemos a recorrer el camino de la cruz,
y pedimos la fuerza necesaria para transitar por él.
Afirmación *
La cruz es el camino de los perdidos.
La cruz es el bastón del cojo.* El texto de la Afirmación está tomado del Prayer Handbook 1989/1990 de la Iglesia Metodista de Gran Bretaña y el Comité General de la Iglesia Metodista de Irlanda (General Purposed Committee), Methodist Publishing House, 20 Ivatt Way, Peterborough PE3 7PG, Reino Unido.
La cruz es la esperanza de los desesperados.
La cruz es la libertad de los esclavos.
La cruz es el consuelo de los trabajadores explotados.
La cruz es el vestido de los desnudos.
La cruz es la paz de la iglesia.
(San Yared, Etiopía)
Tel (41.22) 791 60 42 Fax (41.22) 791 64 09 Correo electrónico DOV